La llegada de Filippo Tommaso Marinetti a Brasil y Argentina funciona como el punto de partida para analizar la recepción del futurismo en el Cono Sur. Investigadores de trayectoria internacional como Cecilia Rabossi, Jorge Schwartz y Gonzalo Aguilar examinan la compleja red de influencias que el movimiento desplegó en la literatura, las artes visuales y la política sudamericana. Los ensayos documentan la disputa entre tradición y vanguardia, analizando cómo el ideario futurista fue traducido y reformulado por los intelectuales locales para construir una estética propia de la modernidad.