Esta publicación indaga en la producción de Enrique Ježik, cuya obra utiliza herramientas de demolición, blindajes y armas para reflexionar sobre la agresividad del poder y los mecanismos de control. El volumen organiza una serie de ensayos que analizan cómo su práctica artística se convierte en un dispositivo de crítica ante la vigilancia y la violencia estatal. A través del registro de sus acciones y el análisis de su materialidad, el libro funciona como un documento sobre la relación entre el arte contemporáneo y el conflicto sociopolítico.