La muestra reúne sus icónicas siluetas negras recortadas, grabados, esculturas en bronce y animaciones en video, piezas exhibidas en los museos más importantes del mundo. Con una estética precisa y provocadora, Walker transforma materiales tradicionales en un lenguaje visual propio. Su obra explora temas de poder, violencia, género y representación, cuestionando las narrativas históricas a través de imágenes cargadas de tensión, teatralidad e ironía.
La exposición incluye obras pertenecientes al acervo del Walker Art Center (Minneapolis) y cuenta con la colaboración de la galería Sikkema Malloy Jenkins (Nueva York), representante de la artista.